Google+ Raúl Acosta: Jubilación del peronismo

domingo, 1 de septiembre de 2013

Jubilación del peronismo

Si damos al peronismo como nacido en el mes de junio de 1943 (con la paternidad del G.O.U. y la injusticia social ayudando al parto) ya está en edad de jubilarse. Si lo ubicamos pariéndose a sí mismo el 17 de octubre de 1945 el cómputo es similar. Cuando se jubile el peronismo quedarán pocas ofertas políticas en pie. El peronismo ha dado, en leyes sustanciales, cuestiones definitivamente consagradas hoy, que fueron avances fenomenales cuando se decidieron, de la mano de Perón. Algunas, parece chiste, deben pelearse para que subsistan, en mitad de un gobierno de ese origen.

La ancianidad y la infancia tomadas como cuestiones de Estado. El aporte patronal obligatorio, las vacaciones pagas, el salario familiar, las leyes colectivas de trabajo (los convenios), la consagración del peón rural como persona, el efectivo cumplimiento de la jornada laboral de ocho horas, las horas extras, los tribunales y juicios laborales, el reconocimiento de la existencia del inquilino. El libro “La razón de mi vida” y el eje cultural temático que identifica al país en el mundo: Evita. La indemnización. Las vacaciones pagas, insisto, para los pobres. Un primer plan que definía roles, propuestas y propósitos del país (Primer Plan Quinquenal). La industria liviana y las escuelas técnicas. La Marina Mercante y el costo de los fletes. Al incorporar, por decreto, al sector del trabajo, cambió la relación de fuerzas del país político, del que se derivó el económico. Refundó Mar del Plata y Córdoba con la consagración del turismo gremial como un logro social. Habilitó el turismo para todos.

La definición que más se ajusta al peronismo es justicia social. Título y pelea. Hoy esa justicia social es patrimonio de cualquier discurso. Las reivindicaciones aparecen en cualquier queja de piquete o asamblea. Se reivindica, parece obvio indicarlo expresamente, porque no existe. Señalemos un extremo que duele. “En la Nueva Argentina los únicos privilegiados son los niños”. Parece un chiste de humor negrísimo.

El otro “alimento/elemento social” que entregó el Peronismo con Perón (finalizado el 1º de julio de 1974) es la forma de hacer políticas públicas. Propuso un nuevo actor político y un método. En esto no fracasó. El discurso político es decisivamente peronista. La Argentina usa un método peronista de construcción de poder. Se hace lo que yo digo. El resto son los malo... Todos lo copian.

El primer peronismo se abrió paso en una sociedad que no lo reconocía. Que lo negaba. Que lo rechazaba. No lo hizo con elegancia. Presentemos un somero listado de sus formas. Planilla de presentes para los actos. El Estado comercializando los granos. La afiliación obligatoria. La Red Azul y Blanca de Emisoras Argentinas y la Cadena Nacional. El formato del noticiero “Sucesos Argentinos”. La Editorial Haynes con Mundo Argentino, Mundo Infantil (hasta con un perro policía como héroe: Picho de la Federal... ¡inimaginable hoy!). La faja negra del luto obligatorio por la muerte de Evita. La televisión del gobierno, solamente del gobierno. La implacable oficina contra “el agio y la especulación”. Expropiación diario La Prensa. Diario Democracia. Descartes escribiendo. La carne “Flor de Ceibo”. El 18, San Perón. El Tren de la Esperanza. La U.E.S. (Unión de Estudiantes Secundarios). La central única de trabajadores (CGT). La presencia de líderes sindicales fuertes e incondicionales. La Alianza Libertadora Nacionalista. La estética de las construcciones. Martínez Estrada, Manzi, Discépolo, Miranda, Quijano, Borlenghi. Jóvenes como Hipólito Jesús Paz o Antonio Cafiero. Las unidades básicas, los jefes de manzana. El peronismo se convirtió en la formulación de la sociedad argentina: a su favor o en franca oposición. El balcón, la forma de comunicarse. Un ágora sólo de ida. El país dividido en amigos y enemigos.

Aquel peronismo fundante finalizó en septiembre de 1955. Convertido en martirio y crucifixión con el líder lejano (se peregrinaba para escuchar su palabra, guardarla en un Geloso y difundirla después). El circuito fue éste: justos beneficios por decreto, adhesión popular, expulsión por las clases altas enconadas con acuerdo militar férreo, exilio, anhelo de retorno, afecto popular masivo, desencuentro con los delirantes de la jotapé montonera, propuesta militar asesina con plan cívico/militar de sumisión... Susto mundial pos Malvinas. Democracia formal. Treinta años aprendiendo.

¿En qué punto estamos?... ¿el final del segundo mandato del líder, después de la procesión de Corpus, antes de la cañonera...? No parece posible. La justicia social es una ausencia infinita. La repetición de los vicios del primer peronismo una presencia que nos abruma.

El peronismo, a punto de jubilarse, derrotó a Lavoissier. Nada se transformó, todo se perdió.

La flecha del tiempo parece torcida, parece. La Argentina, ineludiblemente peronista, no sabe qué hacer con sus años, con su historia. Si el peronismo se jubila habrá que pensar en otro país.

2 comentarios :

  1. El verdadero peronismo hace rato que no tiene influencias,se ha derrotado solo pero lamentablemente resurgió de sus filas otro con distinto nombre y slogan Kirchnerismo que es igual a montoneros grupo paramilitar y terrorista que Perón yá los habia echado de la plaza.

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