Google+ Raúl Acosta: La derecha y la izquierda

domingo, 10 de julio de 2016

La derecha y la izquierda


Publicado en diario El Litoral, 10 de julio de 2016

“Yo no sé muchas cosas, es verdad. Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto: que la cuna del hombre la mecen con cuentos, que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos, que el llanto del hombre lo taponan con cuentos, que los huesos del hombre los entierran con cuentos, y que el miedo del hombre...ha inventado todos los cuentos. Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...y sé todos los cuentos”….
En estas vacaciones de invierno, en Argentina, sería aconsejable la lectura de los poetas verdaderos, como León Felipe, que no aceptó el triunfo de Francisco Franco y no volvió a España, se quedó en aquel Méjico que recibía a todos los exiliados cuando las guerras eran de balas y banderas y la sangre la propia.
Hombre de “izquierdas” León Felipe (Felipe Camino Galicia de  la Rosa) murió en el 1968 sin reconocer a una nueva España y sin saber del 20 de noviembre 1975, cuando muere Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España por la gracia de Dios (uf, que titulito, tío, que titulito…)
Con un millón de muertos encima la Guerra Civil Española no fue un  chiste. La Segunda Gran Guerra Europea, a la que sirvió de aperitivo, esconde lo terrible. El hermano y el hermano. Nada mas oscuro y sin paz, desapacible.
Con la lejanía y la irreverencia se advierte que desde 1975 en adelante, pero ya antes, “la transición” en España era una cuestión de vida. Tan vital que, con los acuerdos que sirvieron al despegue y a la salida del régimen, fue la izquierda o “las izquierdas” las que formaron gobierno. Cuánta ilusión en aquel socialismo actualizado del PSOE. Tan pragmático que rompía promesas de campaña para “progresar” (Felipe González entra en la OTAN).
A lo lejos, se insiste, la antigüedad romántica eran Dolores Ibárruri y Santiago Carrillo, los discursos de “La Pasionaria” y el líder comunista que llegaron una vuelta atrás al deshielo, a Fukuyama, Kissinger, la tercera ola (Tofler) y las sociedades líquidas (Baumann) . Antes, durante y después, la ETA y el amor loco.
El hecho fulgurante es que esas “izquierdas”, convalidadas por la transición, admiten y bendicen, desde su agnosticismo,  una derecha democrática y el PP es quien los remplaza. Un clarísimo partido de “derechas”
Seguramente un analista español brincaría de disgusto ante esta simplificación. Una izquierda que el régimen de transición permite, que sube al poder con  votos, que admite el remplazo por una derecha que, caramba, con votos logra el poder formal. Todo, deberíamos indicarlo, en mitad de una monarquía.
Ya dentro del siglo XXI (Podemos 2014 y Ciudadanos 2006) las nuevas lecturas de la sociedad, alteran el esquema con el que salieron del Franquismo y adoptaron ciudadanía europea y actualización en el mundo.
La actualización es otro asunto. Hoy se discuten representatividad y representaciones, también fidelidades. Se verá que pasa, la crisis de los partidos no es un tema personal, es la maraña de la red virtual la que quita encaje a la planificación-
Especular sobre aquel proceso es conveniente. Es una insistencia, de mi parte, desde noviembre de 2015. Reciclar la izquierda en un cántaro democrático y la derecha popular (que hoy nos gobierna) en una clara vasija eficiente, es buscar consuelo para León Felipe y su escepticismo.
Quedan las preguntas, antes que admitamos que sabemos todos los cuentos. La primera y básica ¿Es PRO Cambiemos la vasija que acepta al peronismo urbano y de clase media? Debería. Allí quedaría el peronismo de centro derecha (la mayoría de los peronistas están en ese cuenco) y sería conveniente que lo adviertan, para bien de todos. La siguiente pregunta es tan complementaria que no conviene dividirlas ¿hay mandato consciente para que un polo de centro izquierda concentre al peronismo mas insurgente, al progresismo de provincias y el aliento libertario? Ah… si lo hubiera o hubiese…
De esa bipolaridad depende el equilibrio del país, también su problema real: La macrocefalia. Después podríamos considerarnos posibles, con mañana. De otro modo no. El poeta zamorano lo advierte. Parece escrito para estos días su poema para “el niño de Vallecas”
“Antes hay que deshacer este entuerto, antes hay que resolver este enigma. Y hay que resolverlo entre todos, y hay que resolverlo sin cobardía, sin huir con unas alas de percalina o haciendo un agujero en la tarima. De aquí no se va nadie. Nadie.Ni el místico ni el suicida”.
Está claro que no podemos irnos, ni místicos ni suicidas, ni ladrones ni al borde de la tontería. No podemos.

1 comentario :

  1. Esa división debe darse también en lo que queda del radicalismo, y si, es el camino a una democracia estable y sin odios, o al menos con "odiosos soportables"

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