Google+ Raúl Acosta: El peor día K

sábado, 25 de septiembre de 2010

El peor día K

Pesadilla del lunes

Ayer fue domingo, el último de octubre de 2011. Hubo calor en el país. En la quinta abrimos las ventanas. No hay mosquitos en esta zona. Mi mujer prefiere el sur y yo, que soy del sur, prefiero Buenos Aires. Me estaré volviendo viejo, desde aquí, en cinco minutos, se llega en helicóptero a cualquier lado. Sanatorio o Aeropuerto, lo mismo da. No debería pensar en Aeropuertos. Mucho menos en helicópteros. Por nada del mundo. Madrugada. Estoy desvelado. Este lunes, 31 de octubre de 2011, lo que tenía que pasar pasó. Las cifras son las esperadas. Ni lindas o feas. La traición ya la esperaba. Quien sabe que lo van a traicionar sabe como acomodar la espalda. Mi mujer es más jodida que yo en estas cosas. Ella tenía razón. No le hice caso Las mujeres no entienden la política como los hombres. Es manía masculina querer convencer a quienes no se puede. Convivir en el peronismo siempre fue difícil. Tendría que haber metido en cana desde el comienzo a Eduardo Duhalde. Sin motivos, pero lo hacia comenzar el juego como 10 casilleros mas atrás. Y parar a De Narváez antes que el colombiano se me viniese al humo en provincia de Buenos Aires. Darle manija a De la Rúa hubiese sido una buena idea. Argentina se domina desde provincia de Buenos Aires. Felipe Solá era pan comido. Scioli se me escapó al final. Y Moyano volvió malo todo lo que venía bueno. Lástima Ballestrini. Con La Matanza en sus manos Moyano no llegaba. Los votos que el Hugo me acomodó por un lado me los desacomodó por el otro. Mi negocio era darle más oxígeno a “lilita” y De la Rúa.
Antiguos militantes dijeron la misma frase: “esto es lo mas parecido a lo que yo soñé”. No estuvieron mal ni los juicios a los represores, ni los Derechos Humanos, ni la asignación por hijo, ni las AFJP recuperadas. Mucha Hebe, pero la veterana ayudó. El PBI creció, hubo más plata, los negocios no sólo que no se fundieron sino que abrieron sucursales. La inflación es mala en los libros, si la controlás es buena. La teníamos controlada. Además el peronismo es así y yo soy peronista, no como ellos, la contra, a los que siempre hay que desconfiarles. Los peronistas le metemos para adelante, el país es nuestro. Fue así. Es así.
El asunto de las radios, los canales y los diarios, lo debería haber charlado en privado y grabado las charlas, como hizo Perón con los diputados a los que quería rajar por traidores. Si les importaban los negocios debería haberles dado negocios alternativos y si les interesaba el poder real debería haberlos escrachado con sus armas: una conversación privada que se hace pública en la tele y el diario nuestro, un escribano, un acta y a otra cosa. Siempre les desconfié. Siempre. La flaca me advirtió.
También me equivoque con Cleto. No es fácil aguantarla a mi mujer y su frase: “vos me lo pusiste, yo nunca lo quise”. Las mujeres usan el absoluto con demasiada facilidad. Siempre. Nunca. Jamás. No dejan de usar el absoluto. En Argentina nada es absoluto. Hasta puedo volver. Este engendro no durará toda la vida. Lo armaron en mi contra. Ya le pasó al turco. Le armaron la alianza. En alguna gente no debería haber confiado tanto. Lo de Alberto Fernández es infinitamente peor que lo de todos los otros juntos. Sabe demasiadas cosas. Alberto debería callarse, yo ya no se qué quiere.
En Córdoba por dejar crecer a Juez perdí al gallego De la Sota y se metieron los radicales a joder. En Santa Fe siempre le desconfié al lole, porque medía bien en las encuestas, y mirá lo que resultó. Siguen ellos. No creo que estos les den tanta obra pública como les dimos con López y De Vido. Son desagradecidos conmigo los socialistas.
En La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca perdí mal, me traicionaron. Perdí en Mendoza.
Pero donde peor estuve es en este territorio del Obelisco, sacamos realmente muy poco. La división en Buenos Aires fue fatal. Ni un sólo intendente importante bancó el proyecto, ni uno solo. Así no se podía ganar.
Por ahí anda el pibe, queriendo que salga a decir algo a los suyos. Es madrugada. Para qué. Además ya tomé las pastillas y me dijo mi mujer que cuando hablo después de las pastillas no hablo bien, me excito y no es bueno.
Argentina iba a ser una cosa distinta con nosotros. Notaba entusiasmados a muchos. Gente que había dejado de trabajar en política que ahora volvía. Hubo negocios, si ¿y qué? Para mi hice todo bien. Mi mujer me miró con una cara cuando aparecieron las cifras reales a las 21. A esa hora ya todo estaba decidido. Debería haber hecho caso. Ella me había dicho hace un año: dejame a mi. Paralo al negro. Adelantalas y dejame a mi. Votemos todo en junio, antes de la copa América, antes del Mundial de Tango, antes de la primavera, antes de la cumbre de los 20. Un encuentro con todos los mandatarios de la región, un nuevo lanzamiento. La CGT ampliada y todos los gobernadores haciendo cola desde enero hasta junio. Que pasen un diciembre de susto, me decía. Y en enero empezamos a soltar la plata contándoles las monedas. No se. Ahora es inútil pensar que ella hubiese ganado fácil. Yo igual hubiese desconfiado de los que desconfié y además mi hermana no es lo que era manejando subsidios. No se. No quiero contestarle. Nunca se lo diré; tenía razón. Cómo perder con todos los indicadores en alza. No se puede. Sucedió. Ella no perdía. Este lunes no termina más.
Lo mejor hubiese sido arreglar con Tinelli en el 2010 y no esperar al final, cuando todos, por lo burdo, se dieron cuenta. Le desconfié al intermediario y al pibe nunca lo ví cercano. Bailando por una presidencia: mucha joda. Hay que desconfiar de esas cosas.
Debería haber cerrado los canales y dejar sólo fútbol y películas. El chavo, Olmedo, Grecia Colmenares. Argumentaba que la otra era la grilla del imperialismo, que se vencieron las licencias, no se. Hacer que a los canales los tomaran los obreros, pero eso era dejarlo en manos de CTA, que no son confiables. No creo que se hubiese metido la Corte Suprema, esos si que me traicionaron. Los jueces no ven peligrosa a la tevé, sólo miran “la ley y el orden”.
Por la 125 debería haber puesto a uno de ellos al frente, mantener el 35% de retención y reventarlos con la vigilancia satelital, los fosforados, denunciarlos por envenenar y no dejarlos sembrar soja en la pampa húmeda. Billetera versus AFIP
Lula me dijo: “… abrir el jogo, que todos falen por falar y tu faiz el cambio”… Nunca entendí el portugués, siempre les desconfié. También desconfié de Tabaré. En eso tenía razón, “el pepe” sonrió y al final quedamos mal con Gualeguaychú y Botnia se quedará para siempre. Son iguales los dos. De Chile no hablo, la vieja es la vieja.
Chávez es militar, no me dio malos consejos, pero aquello no tiene clase media, es otra cosa. Chávez no duraría un día en Villa 31.
Ahora me dicen que con los votos de las provincias chicas podemos llegar al ballotage. No creo. La segunda vuelta es una lotería. No es segura.
Si nos quedamos tengo una seguridad: no voy a confiar en nadie. Ése es el secreto.

Raúl Acosta
Testigo

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